Infecciones Respiratorias

Infecciones Respiratorias

Las infecciones respiratorias agudas pueden afectar cualquier parte del tracto respiratorio desde la nariz hasta la última rama del árbol bronquial. Constituyen un problema de gran relevancia ya que son una causa muy importante de enfermedad y consulta a los servicios de salud y son una de las principales causas de muerte en menores de 5 años.

¿Cuáles son las infecciones respiratorias agudas que pueden presentar los niños?

Resfriado común: También conocido como rinofaringitis viral. Es un estado gripal de curso habitualmente benigno, que se caracteriza por aumento en la producción de moco, obstrucción nasal, estornudos, dolor de garganta y fiebre. Puede estar acompañado o no de tos. Es el cuadro más frecuente en la edad pediátrica, especialmente en los tres primeros años de vida y en los niños que asisten a jardines infantiles (estos niños pueden presentar entre 3 a 10 episodios por año). A pesar de ser un cuadro usualmente benigno, algunos niños pueden presentar complicaciones como neumonía o bronquiolitis, por eso es importante siempre estar atento a los signos de alarma para consultar oportunamente. La causa del resfriado común son los virus y se han descrito más de 200 tipos de virus causantes, por esto no es correcto administrar antibióticos para su tratamiento.


Bronquiolitis aguda: Es la primera causa de hospitalización en los niños menores de un año de edad y se presenta más frecuentemente en la época de lluvia y frío. Los niños más susceptibles están entre los 2 y 6 meses de edad y los que más frecuentemente presentan complicaciones graves, son los niños menores de 2 meses (especialmente los recién nacidos), antecedente de prematuridad, bajo peso al nacer, uso de oxigeno en casa o presencia de enfermedades cardiacas concomitantes. El cuadro se caracteriza por fiebre (aunque algunos lactantes pueden no tenerla), secreción nasal, tos sibilante (silbido en el pecho al toser o respirar) o dificultad para respirar. La causa de esta enfermedad son los virus, el más frecuente es el Virus Sincitial Respiratorio, por lo cual no es usual que se administren antibióticos durante el tratamiento. El diagnóstico es clínico, es decir que no se necesitan radiografías de tórax para hacer el diagnóstico y constituye el primer episodio broncobstructivo (obstrucción de los bronquios respiratorios que ocasionan los silbidos en el pecho) en menores de dos años de edad. Algunos niños pueden presentar episodios broncobstructivos o sibilantes recurrentes en los meses o años posteriores al episodio de bronquiolitis aguda.


Neumonía: Es una infección pulmonar común y potencialmente fatal, compromete a niños de todo el mundo y usualmente es de tipo infeccioso (virus o bacterias). La mayoría de los niños presentan un cuadro clínico caracterizado por tos, fiebre, dificultad para respirar (respiración rápida y/o hundimiento de las costillas) y el niño se observa muy enfermo. La fiebre no es el único signo que diagnóstica la neumonía, ya que muchas otras enfermedades pediátricas se acompañan de fiebre. Además, algunos niños con neumonía, sobre todo los niños muy desnutridos o severamente enfermos, pueden no presentar fiebre. La transmisión en la mayoría de los casos es por contacto con personas enfermas o por transmisión aérea al toser o estornudar sin protección.


CRUP: También se conoce como laringotraqueítis aguda, es la causa más frecuente de obstrucción de la vía aérea superior en la infancia. Se caracteriza por la presencia de tos perruna o metálica en grado variable, afonía y dificultad para respirar. La causa es una inflamación de la laringe (trayecto de la vía aérea donde se encuentran las cuerdas vocales, lo cual explica la afonía) por un virus. Esta enfermedad se presenta principalmente en niños entre los 3 meses y los 3 años de edad y principalmente lo desarrollan en la época de lluvias y frío. La infección se transmite por contacto persona a persona o por secreciones infectadas. La infección comienza en la nariz y se propaga a la laringe o tráquea, donde puede detenerse o continuar su descenso causando inflamación de árbol bronquial, por esto algunos niños tienen obstrucción de los bronquios al momento del diagnóstico.


¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de la Enfermedad Respiratoria Aguda son variados y algunos de ellos pueden no presentarse en todos los episodios. En general presentan tos, aumento en la producción del moco nasal, congestión nasal, fiebre y/o dificultad para respirar, manifestada por aumento en la frecuencia de la respiración y hundimiento de las costillas. Otro de los signos menos frecuentes pero de gran importancia porque se ha asociado a complicaciones graves (sobre todo en recién nacidos), son las pausas respiratorias o apneas.


¿Por qué ocurre?

Las infecciones respiratorias se transmiten por contacto directo con secreciones respiratorias (mocos, saliva, esputo) de personas enfermas o transmisión por vía aérea (virus expelidos al medio ambiente en gotitas de secreciones durante la tos o los estornudos de personas enfermas). Otro de los mecanismos de transmisión, es por contacto indirecto al tocar superficies contaminadas con gotas o secreciones y llevar la mano a la nariz o la boca.


¿Cómo puede prevenirse? 

  •  Lo más importante para prevenir Enfermedades Respiratorias Agudas en los niños, es el lavado rutinario de manos. Las personas enfermas deben hacerlo después de estornudar, toser o antes de tener contacto con los niños, sobre todo en recién nacidos. Los niños deben ser educados para hacerlo siempre antes de consumir cualquier tipo de alimento, de esta forma no solo se previenen enfermedades respiratorias sino también gastrointestinales.
  •  Uso de tapabocas en personas enfermas, teniendo en cuenta que debe cambiarlo con regularidad, por lo menos cada 6 horas.
  •  Vacunar a los niños oportunamente. Con esta medida no se previenen todas las enfermedades respiratorias agudas pero si disminuye el riesgo de las infecciones graves y con mayor riesgo de complicaciones, incluyendo la muerte.
  •  Brinde a su hijo alimentos preparados en casa, naturales y garantizando una adecuada higiene de los utensilios que emplea para su preparación y administración.
  •  Asista con regularidad a los controles de crecimiento y desarrollo, ya que se puede detectar de forma temprana la desnutrición o problemas relacionados con la alimentación. Recuerde que los niños desnutridos o con riesgo de desnutrición, son más susceptibles a las infecciones respiratorias agudas y a sus complicaciones.
  •  Evite besar, compartir alimentos o estar por tiempos prolongados a menos de 1 metro de personas enfermas.
  •  Con respecto a los recién nacidos, es importante evitar las visitas de personas enfermas ya que esto aumenta el riesgo de contagio, utilice todas las medidas de prevención descritas anteriormente (uso de tapabocas, lavado de manos) en caso de que alguno de los miembros de la familia se encuentre enfermo, recuerde que estos niños son más susceptibles de enfermar y administre leche materna exclusiva en la medida de lo posible.

 


¿Cómo tratarse?

  • Es importante que el niño se alimente lo mejor posible y reciba más líquidos de los que usualmente recibe. Si se encuentra muy inapetente, ofrézcale alimentos más frecuentemente.
  • Administrar acetaminofén para bajar la temperatura. Puede repetir la dosis cada 6 horas pero hágalo solo si el niño tiene fiebre (más de 38° medidos con el termómetro).
  • NUNCA administre antibióticos, casi todas las infecciones respiratorias de los niños son causadas por virus y se resuelven espontáneamente. La administración de antibióticos sin necesidad hace que las bacterias se vuelvan resistentes.
  • Si observa alguno de los signos de alarma expuestos a continuación, por favor consulte inmediatamente ya que posiblemente requiere tratamientos más especializados o incluso hospitalización. Recuerde que la consulta oportuna previene el desarrollo de complicaciones graves o incluso la muerte.
  • Realice siempre lavado nasal con frecuencia. Puede hacerlo con suero fisiológico administrándolo directamente sobre las fosas nasales con una jeringa sin aguja, o por medio de gotas. Se recomienda hacerlo principalmente en los bebes menores de 6 meses, ya que ellos respiran por la nariz y si esta congestionada, puede dificultarles la respiración, la alimentación y pueden observarse más irritables.


¿Cuándo se debe consultar? 

En general, el resfriado común o rinofaringitis viral es una enfermedad autoresolutiva que puede manejarse en casa, pero si el niño persiste con tos por más de 21 días, es mejor consultar para descartar otras causas de tos crónica como tuberculosis, asma u tosferina. Por otro lado, debe tener especial atención en los recién nacidos, ya que ellos son más susceptibles a presentar complicaciones graves, por esto se recomienda siempre consultar.

 

Debe consultar por urgencias si (signos de alarma):

  •  El efecto del acetaminofén es menor de 4 horas.
  •  El niño no recibe ni siquiera líquidos para comer.
  •  Observa respiración rápida (más de 30 veces en un minuto con el niño tranquilo y sin fiebre).
  •  Observa hundimiento entre las costillas, debajo de las costillas o de los músculos de la barriga.
  •  Observa quejido permanente con la respiración.
  •  Observa al niño muy dormido o muy irritable.
  •  La tos no lo deja comer, no lo deja dormir o lo hace vomitar todos los alimentos.
  •  Observa que el niño hace pausas respiratorias y se pone morado.
  •  Observa al niño muy pálido o morado.
  •  La fiebre lleva más de 3 días y no ha cedido.
  •  Tiene tos perruna o metálica.
  •  Escucha pitos en el pecho o “hervidera de pecho”.

 

 Referencias bibliográficas

1. Organización Panamericana de la Salud (OPS). Curso clínico Atención Integrada a las