¿Desde pequeño soñó con ser médico? DR. FABIO RESTREPO

¿Desde pequeño soñó con ser médico? DR. FABIO RESTREPO

PERFIL DR. FABIO RESTREPO
El Dr. Fabio Restrepo es médico y docente Oncohematólogo pediatra de la Universidad Nacional en la Fundación HOMI desde hace 50 años, su familia ha sido gran inspiración en la medicina. Su padre fue pionero en cancerología y radioterapia en Colombia y trajo consigo uno de los primeros elementos de radium que se importaron, fundó la clínica Restrepo en Manizales donde comenzaron los primeros tratamientos con radioterapia que él había traído al país.

 

¿Desde pequeño soñó con ser médico?

Yo nací en medio de ese ambiente de cáncer y radioterapia desde muy pequeño, mis juguetes no fueron carritos, sino tubos de rayos x, fundidos y aparatos como voltímetros que tenían dañados de los equipos que tenía mi padre. Con mi hermano que éramos compañeros de juego, usábamos todos estos tubos de rayos x dañados para nuestros juegos infantiles. Mi hermano como yo en medio de ese ambiente, nos graduamos ambos de médicos, el un poco mayor, y así fue como nos dedicamos a la radioterapia, no hubo mucha dificultad en escoger esa especialidad, llegue a trabajar en el Instituto de Cancerología como radioterapeuta y estuve allí 9 años.

Me llamó la atención la parte de los niños porque no existía en esa época la oncología pediátrica, ni siquiera existía la oncología, éramos radioterapeutas cancerólogos y no había ni quimioterapia.

Pero nos hacía falta la parte de radioterapia y quimioterapia, las primeras drogas de quimioterapia que utilizamos tuve la oportunidad de traerlas de estados unidos y fue cuando empezamos a organizar el tema de la pediatría Oncológica.

 

¿Qué lo motivo a ejercer su profesión en la pediatría?

La ternura de los niños, me motivo, al ver que “a los niños los trataban como adultos” y eso no podía ser así, porque los niños no son adultos chiquitos, si no niños, entonces comenzamos a colaborar, le dijimos a Dr. Rafael Barberi que era importante tener un departamento para poder hacer la quimioterapia aquí en el Hospital de la Misericordia. Fue así como surgió esa idea, en el año de 1963 ya hace 50 años, se plasmó para formar el primer departamento de Oncología pediátrica. Esto se formó con la idea del Dr. Martínez, la cual fue crear la especialización de oncología pediátrica junto con un equipo de pediatras que se unieron para formar la catedra, como la Dra. Adriana linares, Dr. Javier muñoz, Dr. Silverio castaño y de la cual yo también hice parte, entre otros.

Inicialmente como nos disponíamos de radioterapia yo ofrecí los servicios, ya que tenía un consultorio particular, lo hice totalmente gratuito porque muchos niños necesitaban de este procedimiento y los irradiábamos. Existieron muchas dificultades para conseguir las drogas para el tratamiento ya que no teníamos permisos para la importación.

 

Cuéntenos sus mayores logros en su vida personal y profesional

Indudablemente el hecho de haber consolidado la especialidad de Oncohematología Pediátrica y de crear el departamento y sostenerlo durante tanto años aquí en el Hospital siendo el más importante del país, ha sido la realización más importante en mi vida.

Consolidando así bajo una historia muy bonita, el nacimiento de la Fundación Sanar, esto se dio cuando realizamos una reunión de fin de año para celebrar la navidad a los niños sobrevivientes de cáncer, nos reunimos con unas personas que habían tenido la experiencia en carne propia a través de sus familiares y sus hijos del tratamiento del cáncer en sus niños y fue como nos reunimos con el Dr. Guillermo Ángel, la Dra. Claudia Gaitán de caballero, la Dra. María Teresa Tulemon, la señora María Victoria Gómez de Ortiz en la formación de la Fundación Sanar, para ayudar y apoyar a los niños no solamente en la consecución del tratamiento, sino en el apoyo psicológico y terapéutico de todos estos niños, continuando sin absolutamente ninguna interrupción , cumpliendo ya 30 años de ejercicio profesional por diferentes ciudades de nuestro país.

Hemos continuado con la ayuda no solamente médica si no psicológica desde hace 6 años, siendo lo fundamental para la familia, inclusive durante el período terminal de la enfermedad, la parte final de los tratamientos y después del mantenimiento.